La foto es elocuente y causa indignación. Una mujer hondureña condena el golpe perpetrado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya Rosales, y en su rostro se enfilan los cañones de los militares.
Varias imágenes evidencian los atropellos de los golpitas hacia un pueblo que aclama por el retorno de su presidente, quien asegura que arribará al país el jueves para retomar las riendas de su gobierno.
Tres días han transcurrido. Ni uno más es posible soportar. En las calles, mujeres y hombres expresan su desacuerdo con un gobierno de facto. Con seguridad, los hondureños inscribirán en la historia de su país una página más de lucha contra los poderes oligárquicos.
No ha existido renuncia presidencial y sí muchos engaños con cartas inventadas por los golpistas. Por eso tanta rebeldía en Tegucigalpa. La ciudad hierve bajo las amenazas de los blindados. Se acercan horas decisivas en las que Honduras se afianzará en el camino hacia la verdadera democracia.

Ella se señorea en los campos cubanos. La naturaleza fue sabia al concederle tanta esbeltez. Con su verde follaje baila en las alturas y se corona reina.
Queridos compatriotas. Amigos de todo el mundo:
Cristóbal Colón llamó a Cuba primero Juana (31 octubre 1492 – en nombre del hijo del Rey, Juan), después Alfa y Omega (5 diciembre – creyendo era un continente). El 28 de febrero de 1525 el Rey Fernando le cambia el nombre de Juana, por el de Fernandina.