Margot y sus 100

Margot Machado Padrón cumple este 24 de septiembre 100 años. Ella es una de margotesas cubanas heroicas que a pesar del dolor de perder a sus hijos se mantiene firme y en pie de lucha por la Revolución. El 26 de mayo de 2004, durante el homenaje por el 47 aniversario de la muerte de su hijo Julio Pino Machado, tuve la oportunuidad de dialogar con ella.

Me recibió en su vivienda de siempre: San Miguel No 70, una verdadera fragua de patriotas. En compañía de sus hermanas rememoró su vida en la clandestinidad y confesó que cada vez que retorna a esta casa santaclareña se emociona mucho.

«Aquí, Adriano —el esposo— y yo pasábamos la siesta del mediodía y leíamos las noticias del periódico Hoy. A veces los muchachos venían con sus amigos para  opinar sobre lo que ocurría en el país. Los policías batistianos también estuvieron 17 veces. La registraban de arriba a bajo, pero nunca encontraron nada», refirió.

Cincuenta años han transcurrido desde que dejó de residir en este lugar. Sin embargo, para Margot el tiempo no ha pasado. Otra vez vendrá a reunirse con María Teresa, Olga y Eber —sus tres hermanas que aún habitan el hogar— y revivirá la memoria. A la vez, renovará las fuerzas en su maternal corazón. Diversas actividades se programan en la provincia para distinguirla.

Con sus 100 años por cumplir —este 24 de septiembre—, Margot muestra una vez más el coraje enraizado en su estirpe de madre y combatiente. ¿A caso heredó el sentir de Mariana Grajales cuando no admitió lágrimas?

«Si me dejo llevar por los sentimientos, en los 26 de mayo lloraría muchísimo y ustedes nada más me consolarían. Hubo mucho dolor en el entierro de Julio pero, se trataba de algo superior a mi pesar.

Ese valor de sobreponer la dirigente a la madre, significó un esfuerzo muy grande. Hoy lo considero una reacción por mis enfrentamientos con los esbirros. 
 

»Fueron miles las que padecieron una pérdida lamentable y todas respondimos con decoro. Solo cito a las madres de Frank, Tasende, Abel. La lista es muy larga. No podíamos detenernos a derramar lágrimas porque si no interrumpíamos la lucha».
Desde su sitio habitual, cerca de la ventana de la sala, escucha con atención María Teresa —la segunda de los descendientes del matrimonio Machado Padrón—, conmovida por las palabras de la hermana mayor.

Aunque cada una de ellas apoyó la clandestinidad, Teté se mantuvo muy ligada a Margot por ser la tesorera en el M 26-7. Realizó esta tarea hasta el triunfo revolucionario. Además, cuidó a sus sobrinas Margarita, Verena y Berta cuando meses después de la muerte de Julio, Margot se vio obligada a marchar a la capital, y más tarde al exilio, en Venezuela.

 

ver más en Patio Criollísimo 

Be Sociable, Share!

Un pensamiento en “Margot y sus 100

  1. Pingback: Margot y sus 100

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*

thirty eight + = forty two