Las figuras geométricas
sueñan como viajeros
a la orilla de un acama. 
Las de contornos masculinos
insertan sus ronquidos
entre maternales senos.
Las otras acomodan sus curvas
entre los bordes
que suben y bajan
bajan y suben
como almas en busca
del sabor del cansancio.
Allí están las figuras.
Mutando,
acoplando,
componiendo.
Solo quedan libres
las siluetas de unos besos,
las líneas descriptivas
de dos sexos.
Solo les falta ensartar
la última pieza
y armar el más humano
rompecabeza.
5-12-01
Acoplados
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