Por Mahatma Gandhi
Toma una sonrisa,
regálala a quien nunca la ha tenido.Toma un rayo de sol,
hazlo volar allá en donde reina la noche.Descubre una fuente,
haz bañar a quien vive en el barro.Toma una lágrima,
ponla en el rostro de quien nunca ha llorado.Toma la valentía,
ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.Descubre la vida,
nárrala a quien no sabe entenderla.Toma la esperanza,
y vive en su luz.Toma la bondad,
y dónala a quien no sabe donar.Descubre el “amor”,
y hazlo conocer al mundo.





La curva de tus ojos da la vuelta a mi corazón.
Una ronda de danza y de dulzura,
aureola del tiempo, nocturna y segura cuna
y si ya no sé todo lo que he vivido
es que tus ojos no me vieron siempre.
Hojas de día y espuma de rocío,
cañaveral del viento, sonrisas perfumadas,
alas cubriendo el mundo de luz,
barcos cargados con el cielo y con el mar,
cazadores de los ruidos, fuentes de los colores.
Perfumes nacidos de un enjambre de auroras
que yace siempre sobre el heno de los astros,
como el día depende de la inocencia,
el mundo entero depende de tus ojos puros
y toda mi sangre fluye en sus miradas.
Muy hermoso poema, gracias Ricardo.
de nada mi querida osmaira,un abrazo….
Sus ojos son contornos de luz
Bajo la osadía de su desnudez.
A flor de transparencia
Los cambios de pensamiento
Anulan las apagadas palabras.
Ella eclipsa todas las imágenes
Deslumbra al amor y sus sombras rebeldes
Ama -ama para olvidarse
Gracias Ricardo.
Disipa el día,
Muestra a los hombres las imágenes desligadas de la apariencia,
Quita a los hombres la posibilidad de distraerse,
Es duro como la piedra,
La piedra informe,
La piedra del movimiento y de la vista,
Y tiene tal resplandor que todas las armaduras y todas las máscaras
quedan falseadas.
Lo que la mano ha tomado ni siquiera se digna tomar la forma
de la mano,
Lo que ha sido comprendido ya no existe,
El pájaro se ha confundido con el viento,
El cielo con su verdad,
El hombre con su realidad….
No iremos hasta el fin de a uno, sino de a dos. Sabiéndonos de a dos, ya nos sabremos todos. Nos amaremos todos y nuestros niños, Se reirán de la triste leyenda. Donde lloraba un solitario