Archivo por meses: Agosto 2011

Sexto sentido

Usa tus ojos
para ver la belleza de la vida,
o para ver el interior de las personas.

No los uses para criticar maliciosamente
de cómo se ven o se visten los demás,
o para juzgar a las personas sólo por sus apariencias.

Usa tus oídos
para escuchar a tu prójimo
y poder ofrecerle una palabra de aliento;
para escuchar los sonidos agradables
que te ayudan a olvidar las dificultades
y edifican tu interior.
No los uses como un arma,
o para envenenar a los demás,
creando cizañas con lo escuchado.

Usa tu olfato
para percibir el olor de las flores, del perfume, del amor.
No lo impregnes, con los malos olores, como lo son
el odio, el egoísmo, la traición.

Usa tu gusto
para saborear el triunfo de tus metas alcanzadas;
de los logros obtenidos con esfuerzo y dedicación.
No lo uses para saborear las derrotas de otros,
o cuando algo les sale mal.

Usa tu tacto
para sentir y dar amor; para tocar a las personas
con tus deseos positivos, con tu caridad.
No lo uses para pedir injustificadamente,
o para golpear sin piedad.

¡El sexto sentido, el más importante!
es el que nos da la sabiduría para distinguir
la diferencia entre los otros sentidos; entre el bien y el mal,
entre dar o recibir, entre salvar o matar.

A veces miramos sin ver,
oímos sin escuchar,
olemos sin percibir,
probamos sin saborear,
tocamos superficialmente.

¡Usa los sentidos sabiamente,
no se trata de cuántos tengas,
sino de cómo los utilizas!

Mychelle de Secret

Confía

Confía en la cosas que te dan felicidad.

Confía en los sueños que siempre anhelaste
y déjalos que se conviertan en realidad.

La vida no hace promesas sobre lo que te reserva el mañana.

Debes buscar tus propios ideales y animarte a cumplirlos.

Tampoco te da garantías sobre lo que tendrás.

Pero te ofrece tiempo y arriesgarte a encontrarlo,
y a revelar algún secreto que encuentres en tu camino.

Si tienes voluntad para hacer buen uso del talento
y de los dones que son sólo tuyos,
tu vida estará llena de tiempos memorables
y de inolvidables alegrías.

Nadie comprende el misterio de la vida o su significado:
pero para aquellos que deciden creer
en la verdad de lo que sueñan y en sus fuerzas:
¡La vida es un singular regalo, y nada es imposible!

Que los deseos se mantengan siempre en movimiento
y los sueños los lleven siempre hacia adelante.

El gran logro será que aprendan a brindar amor y luz a quienes toquen sus vidas.

¡Bravo por Diana Nyad!

La veterana nadadora norteamericana Diana Nyad no pudo alcanzar el sueño de cruzar a nado las aguas del estrecho de La Florida, que separan geográficamente a Cuba y Estados Unidos. Varios motivos impidieron la hazaña, que no obstante logró llamar la atención de los medios que ampliamente han difundido todo lo relacionado con el intento de la estadounidense, quien quiere a Cuba entrañablemente y esperaba que su gesto ayudara al acercamiento entre ambos países vecinos.

La buena voluntad de la Nyad, con casi 62 años de edad, es secundada por muchos coterráneos suyos que al igual que la mayoría de los cubanos, han vivido más de medio siglo entre tensiones que nada favorecen las buenas relaciones entre dos países, cuyos pueblos se profesan simpatía, amistad y solidaridad.

El empeño de la destacada atleta no fue ni será nunca obviado, más bien será un ejemplo para quienes luchan porque desaparezcan las diferencias en este mundo, cada quien desde lo que puede y sabe hacer mejor, porque pequeñas cosas hacen las grandes historias.

¡Bravo Diana Nyad!, amiga incondicional, mujer valiente y dedicada. Desde tu querida Cuba, y ¿por qué no? desde Estados Unidos, muchos agradecen tu esfuerzo físico y moral.

Ya estás entre las inolvidables, como tantos de tus compatriotas, que de forma abierta o anónima, tratan de romper el cerco, derribar barreras, fomentar la paz y la armonía, hacer de este planeta un lugar más hermoso y humano. ¡Bravo Diana Nyad!

Fuente: Redacción Digital Radio Santa Cruz

¡Ocuparse de sí mismo es bueno para los demás!

Cultivar el respeto hacia uno mismo es la base del respecto hacia el otro.
Cuidarse repercute favorablemente en nuestro entorno: si satisfacemos nuestras propias necesidades dejaremos de esperar que las llenen los demás.

Protegernos del exterior respetando nuestras necesidades y nuestro ritmo
interior significa dejar aflorar las dimensiones afectiva, intuitiva y
creadora. Sin estos aspectos, nuestra relación con el mundo se vuelve
mecánica, insípida. Dedicarnos tiempo nos pone en contacto con nuestro
equilibrio interior, fortaleciéndonos ante los imprevistos.

La admiración que despiertan los spa o los retiros espirituales evidencia la
necesidad de muchas personas de huir de la rutina diaria. Pero hacer un retiro
espiritual no es la única manera de obtener la calma interior. Ésta puede
simplemente experimentarse de manera cotidiana. ¿Cómo cuidar de uno mismo?

¿Quieres estar solo? ¿Acompañado? ¿Buscas evadirte? ¿Reencontrarte con la
naturaleza? ¿Hacer deporte? ¿Salir de fiesta? ¿Preferirías no hacer nada? Sigue leyendo

Amarse con los ojos abiertos

Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.

Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.
Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.

Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro. Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

Hablamos del amor en el sentido de «”que nos importa el bienestar del otro». Sigue leyendo

La distancia

Fue tan poco el tiempo que te traté

que a veces pienso que bien no te conocí

pero aunque ese tiempo tan corto fue

fueon momentos muy lindos los que viví.

Muchas veces la gente dice:

la distancia aleja,

pero no creo en todo lo que la gente dice

pues a veces la distancia acerca.

La distancia… puede no acercar

para físicamente juntos estar,

sino en una forma especial…

con el corazón, y en forma espiritual.

Mas, aún cuando es mucha la distancia

que nos impide juntos estar,

es la distancia la que me ayuda a tener paciencia

para el momento anhelado esperar.