¡Ocuparse de sí mismo es bueno para los demás!

Cultivar el respeto hacia uno mismo es la base del respecto hacia el otro.
Cuidarse repercute favorablemente en nuestro entorno: si satisfacemos nuestras propias necesidades dejaremos de esperar que las llenen los demás.

Protegernos del exterior respetando nuestras necesidades y nuestro ritmo
interior significa dejar aflorar las dimensiones afectiva, intuitiva y
creadora. Sin estos aspectos, nuestra relación con el mundo se vuelve
mecánica, insípida. Dedicarnos tiempo nos pone en contacto con nuestro
equilibrio interior, fortaleciéndonos ante los imprevistos.

La admiración que despiertan los spa o los retiros espirituales evidencia la
necesidad de muchas personas de huir de la rutina diaria. Pero hacer un retiro
espiritual no es la única manera de obtener la calma interior. Ésta puede
simplemente experimentarse de manera cotidiana. ¿Cómo cuidar de uno mismo?

¿Quieres estar solo? ¿Acompañado? ¿Buscas evadirte? ¿Reencontrarte con la
naturaleza? ¿Hacer deporte? ¿Salir de fiesta? ¿Preferirías no hacer nada?

Sea cual sea el mecanismo que utilices para sentirte mejor, lo importante es que
prestes atención a algunas cosas:

  1. Identifica tus necesidades físicas, psíquicas y afectivas. Esto te permitiráelegir el modo de cubrirlas. Y aprende a decir “no” a las demandas externas.
  2. Haz descansos. Las pausas deben figurar en tu lista de prioridades.
  3. Prueba aagendarte los ratos libres como harías con cualquier actividad.
  4. Mantén enmente los objetivos que te habías fijado ya que suele ser difícil colmar lasnecesidades instantáneamente. Pero en cuanto puedas, date los medios para satisfacerlas.

Estas resoluciones no siempre son fáciles de mantener pero con un poco de
voluntad y disciplina puedes alcanzar el ansiado bienestar.

¡Así que no dudes en mimarte más a menudo!

Autor desconocido

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