No existe errata alguna. Desde que se agruparon sabemos que la letra que ahora omito (ele), está de más en ese denominativo. Bien por faltarle en sus almas femeninas la esencia del color que representa la pureza, o mejor, por actuar a cambio de recibir como prebenda el dinero. Billetes que solo salen de los bancos monetarios norteamericanos.
A pocos sorprende que ahora anuncien un nuevo objetivo para recibir esos pagos. Por muchos son sabidas las razones de ese grupo de mujeres, unidas por cualquier cosa, menos por la bondad. No obstante, eriza la piel saber que de ellas provenga la solicitud de una intervención de la OTAN en Cuba. Semejante a la de Libia.
¿Dónde dejaron sus sentimientos maternales? Atiné a pensar cuando leía las notas de prensa. Puede ser que las urgencias materiales las hayan empujado a las manifestaciones «inofensivas» con gladiolos en mano, solicitando libertad para sus esposos. Tal vez, por garantizar una visa para viajar a los Estados Unidos se pronuncian en contra del gobierno cubano. Todo lo dicho y hecho por esas «damas» puede tener una causa aupada por el interés de los vecinos del norte.
Lo inconcebible radica en que no les alcance el raciocinio para percatarse de que las utilizan, incluso, para atentar contra sus propios hijos, sobrinos, padres, hermanos…amigos. Si es que los tienen.

Por arte de magia anexionista, en Washington, los gladiolos de las Damas de Blanco se vuelven banderitas de EE.UU. Foto: Tomada del blog Cambios en Cuba
Por que, ¿creen que no serán víctimas de las bombas que desean ver caer sobre Cuba? ¿Quién protegerá a estas mujeres si aconteciera lo que solicitan?
Ni el mismo dinero que ahora reciben les valdrá para quedar ilesas. Las guerras no conocen de nombres. Mucho menos de colores.
Carlos Serpa revela cómo se crean campañas mediáticas contra Cuba






Usted le ha puesto el nombre correcto. nadie debe ponerse al servicio de una potencia extranjera independientemente de sus ideales, nada mas de mirarlas uno sabe que no valen un centavo.saludos
Gracias por comentario, y es así, ellas no valen ni el dinero que reciben.