Cuando la mujer dirige

osmayra2«Las mujeres, por lo general, son más maduras y mejores administradoras que los hombres», expresó el General de Ejército Raúl Castro Ruz en el 7º Congreso del Partido Comunista de Cuba. Durante el cónclave, el también presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República manifestó que  aunque reconoce el progreso alcanzado, considera que bajo la dirección del Partido debe proseguir elevándose la promoción de nuestras combativas féminas, especialmente a cargos decisorios en toda la nación.

El llamado tiene total aplicación en Villa Clara. Aquí si bien existen 315 delegadas de circunscripción, con 46 mujeres que nos representan en la Asamblea Provincial del Poder Popular y otras 17en el Parlamento nacional, todavía se puede trabajar mucho más para incrementar estas cifras. Según valoraciones de la dirección de la Federación de Mujeres Cubanas en la provincia se cuenta con mujeres que poseen cualidades y aptitudes para asumir responsabilidades en puntos clave, pero en ocasiones se ven limitadas por los prejuicios que persisten en nuestra sociedad e inciden en que  solo asuman cargos a nivel de base y no en las estructuras superiores de los organismos a los que pertenecen.

No obstante, resulta alentador que en cinco municipios sean mujeres quienes presiden las Asambleas Municipales del Poder Popular. Ellas están en Corralillo, Quemado de Güines, Cifuentes, Santo Domingo y Santa Clara. Asimismo, tenemos una presidenta a nivel provincial. Otras organizaciones a este nivel son dirigidas por féminas como son los casos de la ANAP, la CTC y la UJC.

También la dirección de Educación en el territorio es asumida por una hembra, así como en Comercio y Gastronomía, Servicios Comunales, Trabajo y Seguridad Social, Finanzas y Precios, la Contraloría, el CITMA, la Fiscalía y las direcciones de BANDEC y el Banco Popular de Ahorro. De igual manera en dos de nuestros medios de comunicación las riendas son llevadas por mujeres.

La cuestión no es la feminización a ultranza. Cierto que en muchos casos los hombres también saben desempeñarse con rigor en los cargos que ocupan. Sin embargo, lo que no puede ocurrir es que donde existan posibilidades para que las del sexo femenino sean promovidas no ocurra así a causa del machismo u otras manifestaciones discriminatorias.

Ejemplos sobran de cómo cuando una mujer dirige, existen mejoras en el desempeño de una entidad. Y es que por naturaleza somos más organizadas, dedicadas y dispuestas a llevar el control de las cosas. Bien lo dejó expresado nuestro Héroe Nacional: «Cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño la obra es invencible».

 

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