«Ciudadanos: la mujer en el rincón oscuro y tranquilo del hogar esperaba paciente y resignada esta hora hermosa, en que una revolución nueva rompe su yugo y le desata las alas», dijo Ana Betancourt ante los delegados a la Asamblea de Guáimaro, en abril de 1869.
– Ana Betancourt agregó: «Ciudadanos: aquí todo era esclavo; la cuna, el color, el sexo. Vosotros queréis destruir la esclavitud de la cuna peleando hasta morir. Habéis destruido la esclavitud del color emancipando al siervo. Llegó el momento de libertar a la mujer».
– Recoge la historia que en aquella ocasión Carlos Manuel de Céspedes le dijo que el historiador cubano tendría que decir: una mujer, adelantándose a su siglo, pidió en Cuba la emancipación de la mujer. Sigue leyendo

