Archivo de la categoría: Historia

Martí y el periodismo nuestramericano

Por Randy Saborit

En desempolvar la manera de hacer periodismo de José Martí en pro de
Nuestra América está parte de la clave para acertar en el blanco de la recepción en estos tiempos vividos al sur de la frontera de México con EE.UU.

A través de su medular ensayo Nuestra América —publicado por primera vez el 1ro. enero de 1891 en la Revista Ilustrada de Nueva York—
sentenció: «En el periódico, en la cátedra, en la academia, debe llevarse adelante el estudio de los factores reales del país».

Un periodismo autóctono, que conociera los elementos naturales de la
región al sur del Río Bravo, promovió y ejerció Martí desde la Revista
Venezolana, La América y La Edad de Oro, las cuales dirigió. Sigue leyendo

«El alma de un hombre no tiene precio», afirma Raúl Capote Fernández, agente Daniel

«Siempre tuve el sueño de ponerme un pulóver con la imagen del Che y cuando logré hacerlo no me lo quería quitar. Fue hace un tiempo atrás, en un desfile del 1º de Mayo. Desde entonces hasta hoy no había tenido esa posibilidad y lo exhibo con mucho orgullo», expresó Raúl Capote Fernández, el agente Daniel para los órganos de la Seguridad del Estado cubano ante los alumnos y profesores de los distintos centros de la enseñanza superior de Villa Clara.

Mientras compartía las experiencias vividas dentro de las filas de la CIA, el teatro de la Universidad Pedagógica Félix Varela semejaba la más auténtica de las aulas. Desde sus asientos, el auditorio presenció una magistral clase de Historia de Cuba. Capote Fernández, entre tanto, hizo gala se sus dotes de profesor e hilvanó cada anécdota para responder con amenidad todas la interrogantes.

Habló de los intentos del enemigo de provocar la desestabilización en la sociedad cubana, a partir de situaciones complejas como las dificultades en el transporte público, la proliferación de antenas parabólicas ilegales en La Habana, así como las limitaciones para el acceso a Internet desde Cuba.

«El gobierno norteamericano —dijo— no desea que los cubanos accedan a Internet, de lo contrario por qué nos bloquean, por qué nos niegan la conexión al cable coaxial del cual ellos son dueños.»
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Nemesia cuenta esta historia debajo de un soplillo…

Tomado de Prensa Cubana

Juliana Montano estrenaba 40 años de edad, estaba feliz, sus hijos iban a la

Nemesia Rodríguez Montano

escuela y -desde hacía unos días- la cooperativa daba la posibilidad de adquirir productos nunca antes vistos en aquella zona intrincada de la geografía de Cuba.

Atrás quedaban los días de la “guagüita de línea” sobre agua y fango en tiempos de “llenante” de la ciénaga. Juliana pensaba aquella mañana, que a pesar de la pobreza y humildad en la que vivían, nunca antes la familia había sentido tanta dicha.

Mientras se ocupaba de los quehaceres matutinos, el olor a leña ardiente inundaba su espacio. Ahora por el saco de carbón pagaban buen precio; la Revolución se ocupaba de llevar maestros y médicos al sitio, donde -hasta hacía apenas pocos meses- las personas se morían como bestias.

Estaba tan ocupada en su faena, que no advirtió el ruido inusual de la mañana. De pronto, le llegaron más cerca las voces de su esposo e hijo mayor, instando a “apurarse que hay que irse, hay un desembarco por Girón, paracaídas y aviones”…

Juliana recogió lo que pudo, su hija Nemesia guardaba la mejor ropa y los zapatos blancos comprados recientemente en la tienda del pueblo. El único par decente que había tenido en sus 13 años de vida.

Al camión subieron rumbo a Jagüey Grande. El hijo mayor conducía apurado; su esposo y la suegra iban en la cabina; en la parte de atrás, Juliana y cinco niños. Nemesia era la mayor…

Por el camino sobrevolaba el avión con insignias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba que, repentinamente, lanzó bombas, sin tener en cuenta los pasajeros del camión ni las sábanas blancas que mostraban en señal de paz. Juliana arropó a los niños, los agrupó en una esquina y se levantó rauda a tocar en el techo de la cabina para que su hijo detuviera el motor…  No hubo tiempo, en instantes la metralla la atrapó, tal vez miró a sus hijos y sonrió…. Sigue leyendo

Raúl sobre la prensa, en el Congreso

La prensa cubana está llamada a jugar un papel decisivo en el esclarecimiento sucesivo, constante y crítico de la marcha de la actualización del modelo económico del país, de modo que con un lenguaje accesible y trabajos concretos se logre en el país una cultura sobre esos temas, de los cuales hay una ignorancia supina.

Lo anterior fue expresado por el presidente cubano Raúl Castro, durante la presentación del Informe Central al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuya sesión inaugural tiene lugar en estos momentos, en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

El Segundo Secretario del Partido también significó que se requiere dejar atrás el hábito del triunfalismo, la estridencia y el formalismo, para generar materiales que por su estilo capturen la atención y estimulen el debate en la opinión pública. Sigue leyendo

El Socialismo, el futuro y el debate

Por Norland Rosendo González

Nunca antes, en un momento tan crucial para una nación, el futuro fue sometido al debate público, en una suerte de tribuna amplia a la que todos tuvieron acceso, los simpatizantes y los detractores, sin distinción de ningún tipo.

Así ha ocurrido con el Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para los próximos años. Un documento que de su versión inicial a la que analizarán los delegados al VI Congreso del PCC a partir de hoy ha sufrido muchas modificaciones, todas surgidas del pueblo cubano, en reuniones de vecinos, trabajadores, militantes políticos.

Según el Informe presentado ayer por el general de ejército Raúl Castro, Segundo Secretario del PCC y Presidente de los consejos de Estado y de Ministros:

«Durante tres meses, del primero de diciembre del 2010 al 28 de febrero del presente año, se desarrolló el debate, en el cual participaron 8 millones 913 mil 838 personas en más de 163 mil reuniones efectuadas en el seno de las diferentes organizaciones, registrándose una cifra superior a tres millones de intervenciones». Sigue leyendo

Mujeres de fuego

Por Ricardo R. González (Tomado de Vanguardia)

Zoraida Lugo Orama muestra a representantes de las nuevas generaciones, como Sandy Fuentes Cerdá, aquellas imágenes que hablan de historia. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

Abril trajo aquel aire tormentoso «en forma de tornado», cuando aviones enmascarados hirieron el cielo y las barcazas mancharon el mar. Hace cinco décadas del suceso. Por entonces, ya Zoraida Lugo Orama era la primera secretaria en la esfera Educativa que tuvo la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en la antigua provincia de Las Villas.

Recuerda aquella llamada de Vilma Espín tras ocurrir la invasión. Fue inmediata. La sede de la FMC tenía que ser una especie de cuartel y ponerse a las órdenes del Comandante Juan Almeida Bosque, al frente del Ejército del Centro.

«Lo cumplimos –precisa esta mujer devenida historia–. El jefe vino y conversó con Lolita Rosell Anido, la máxima dirigente femenina en la provincia, que incluía a Cienfuegos y Sancti Spíritus, con 32 municipios. El diálogo resultó breve. Almeida sabía cuál era nuestra posición.»

La radio y la televisión emitían sus partes, mientras tanto Santa Clara, como todo el país, vivía horas de tensión. Las mujeres patrullaban las calles, al tiempo que constituyeron una brigada sanitaria y preparaban todo el material dirigido a los hospitales.

«La casa de la organización femenina radicaba en la calle Juan Bruno Zayas, esquina al callejón de Los Ángeles. Permaneció abierta las 24 horas, sin perder de vista a las desafectas ante tanto peligro. Algunas resultaron detenidas, también hombres, como el caso de aquel abogado que se escondió debajo de una cama; sin embargo, todos recibieron el mayor respeto.

«Conocía muy bien a una persona que resultaba sospechosa, y poseíamos algunas informaciones. Durante la agresión no había asistido al trabajo, y aquello me llamó la atención. No teníamos tiempo que perder. Le pedí a una compañera  salir de inmediato, y al llegar a su casa estaba a punto de irse. Dije que me entregara una carterita que portaba, y en su interior trasladaba dos pistolas sin estrenar. Antes, su esposo había partido para internarse en un cañaveral.» Sigue leyendo

Cuatro hermanos en Girón

Por Narciso Fernández Ramírez (Tomado de Vanguardia)

Ovidio y Antonio Evidio son los dos hermanos que aún viven, de los cuatro hijos varones de la familia Díaz Rodríguez que combatieron en Girón. (Fotos y fotocopias: Ramón Barreras Valdés)

La victoria en las arenas de Playa Girón nunca se hubiera conseguido sin el apoyo del pueblo a su naciente Revolución.

No habían transcurrido 72 horas de la invasión, y ya la Brigada 2506 mordía el polvo de la derrota. Un momento clave en la historia de este continente, a partir del cual todos los pueblos de América Latina fueron un poco más libres.
A medio siglo del hecho, Vanguardia trae a sus páginas los recuerdos de hermanos que allí lucharon.

Cuatro varones de una familia humilde de diez hijos, quienes, sin saberlo entre sí, acudieron por distintas vías a Playa Girón para defender con las armas  las conquistas alcanzadas a partir del Primero de Enero de 1959. Sigue leyendo

Nadina: La dietista de los niños

Si preguntan por Hortensia Becerra Barrios, seguramente nadie sabrá decirle quién es.  Mas al preguntar por Nadina, sobrarán las personas que la recuerden como la primera dietista de la provincia encargada de elaborar los menús para los niños en los círculos infantiles.

A cinco décadas de creados, destinamos un espacio a la encomiable labor de garantizar qué alimentos deben consumir los infantes en estas instituciones docentes. Sobre todo, resaltar de cuántas «magias» deben valerse las cocineras para garantizar que en las meriendas y los almuerzos los pequeños consuman las calorías y proteínas necesarias en correspondencia con sus edades. Sigue leyendo

René Batista: Émulo de Feijóo

Por Luis Machado Ordetx

Decía Lezama Lima, al hablar de Mariano Rodríguez, el pintor del orgullo guajiro —los gallos—, que los «artistas de vida prolongada nos llenan de claridad y de pronta respuesta». Eso contra todo capricho luctuoso, transcurrió en Camajuaní, territorio al que escritores villaclareños acudieron para abordar, desde el recuerdo y la permanencia, una parte insustituible de la obra y la vida literaria de René Batista Moreno (1941-2010). Justo el día no pudo ser mejor: martes 22 de marzo, fecha en que el investigador y folklorista cumpliría sus siete décadas de existencia.

La mesa redonda, organizada y coordinada por Alexis García Artíles, fue una suerte de prolongación de aquellas jornadas literarias que durante la Feria del Libro transcurrieron en Santa Clara. Era el antecedente de los intercambios de pareceres que, ahora, en torno al irreemplazable momento, definió a Batista Moreno en los ámbitos del choteo oral, la indagación histórica, folklórica y poética, el periodismo y la cultura.

Constituyó una mirada a esa  actualidad y cubanía que condensa una vasta obra dedicada a enaltecer nuestra idiosincrasia. No se entendería jamás a René sin esa dimensión; desprovista de hondura imperecedera; de sospechas felinas en las búsquedas indagatorias.

Un émulo de Samuel Feijóo iba Componiendo un paisaje —título con el que Batista Moreno ganó el premio Julián del Casal, 1971—; eran andanzas por campos; símbolo de ruralidad orgánica, tal como dice el escritor Yamil Díaz Gómez a la hora de justipreciar la significación del folklorista en ese hacer último que detuvo al camajuanense René en la multiplicación investigativa y popular de los compendios magistrales que desplegados por la revista Signos; huella de una cultura y una cubanía reiterativa en el rastreo del alma nacional del Caribe.
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Granado reposa junto a su amigo el Che

Por Narciso Fernández Ramírez

Foto: Carolina Vilches Monzón

Desde el 11 de marzo, una parte de los restos mortales de Alberto Granado reposan en el Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara de Santa Clara, un símbolo de amistad entre dos personas extraordinarias que se extiende más allá de la muerte.

Por voluntad expresa del mejor amigo del Comandante Guevara de la Serna ― quien en vida solicitó que una parte suya estuviera en el mismo lugar donde reposa su compañero de viaje por Sudamérica―, en la tarde del pasado viernes su viuda Delia Duque, sus hijos Alberto, Delia Adelina y Roxana y sus nietos asistieron a una ceremonia familiar privada en la que depositaron en el Museo de la Plaza de la Revolución una botija con parte de las cenizas del destacado científico y revolucionario argentino-venezolano-cubano.

Así, el doctor Alberto Granado Romero, nacido en la ciudad de Córdova, Argentina el 8 de agosto de 1922 y fallecido en La Habana el pasado 5 de marzo a los 88 años, continúa al lado de su entrañable amigo, camino a la inmortalidad.

Tuvo Granado el mérito de ver primero y más hondo que nadie, el carácter y la integridad que había en el adolescente asmático de 14 años y unir su vida con la de Ernesto, que todavía no era el Che, y a su lado recorrer todo la porción sur del continente en viaje que marcaría la existencia de ambos. Sigue leyendo