Archivo de la etiqueta: Girón

Nemesia cuenta esta historia debajo de un soplillo…

Tomado de Prensa Cubana

Juliana Montano estrenaba 40 años de edad, estaba feliz, sus hijos iban a la

Nemesia Rodríguez Montano

escuela y -desde hacía unos días- la cooperativa daba la posibilidad de adquirir productos nunca antes vistos en aquella zona intrincada de la geografía de Cuba.

Atrás quedaban los días de la “guagüita de línea” sobre agua y fango en tiempos de “llenante” de la ciénaga. Juliana pensaba aquella mañana, que a pesar de la pobreza y humildad en la que vivían, nunca antes la familia había sentido tanta dicha.

Mientras se ocupaba de los quehaceres matutinos, el olor a leña ardiente inundaba su espacio. Ahora por el saco de carbón pagaban buen precio; la Revolución se ocupaba de llevar maestros y médicos al sitio, donde -hasta hacía apenas pocos meses- las personas se morían como bestias.

Estaba tan ocupada en su faena, que no advirtió el ruido inusual de la mañana. De pronto, le llegaron más cerca las voces de su esposo e hijo mayor, instando a “apurarse que hay que irse, hay un desembarco por Girón, paracaídas y aviones”…

Juliana recogió lo que pudo, su hija Nemesia guardaba la mejor ropa y los zapatos blancos comprados recientemente en la tienda del pueblo. El único par decente que había tenido en sus 13 años de vida.

Al camión subieron rumbo a Jagüey Grande. El hijo mayor conducía apurado; su esposo y la suegra iban en la cabina; en la parte de atrás, Juliana y cinco niños. Nemesia era la mayor…

Por el camino sobrevolaba el avión con insignias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba que, repentinamente, lanzó bombas, sin tener en cuenta los pasajeros del camión ni las sábanas blancas que mostraban en señal de paz. Juliana arropó a los niños, los agrupó en una esquina y se levantó rauda a tocar en el techo de la cabina para que su hijo detuviera el motor…  No hubo tiempo, en instantes la metralla la atrapó, tal vez miró a sus hijos y sonrió…. Sigue leyendo

Mujeres de fuego

Por Ricardo R. González (Tomado de Vanguardia)

Zoraida Lugo Orama muestra a representantes de las nuevas generaciones, como Sandy Fuentes Cerdá, aquellas imágenes que hablan de historia. (Foto: Carlos Rodríguez Torres)

Abril trajo aquel aire tormentoso «en forma de tornado», cuando aviones enmascarados hirieron el cielo y las barcazas mancharon el mar. Hace cinco décadas del suceso. Por entonces, ya Zoraida Lugo Orama era la primera secretaria en la esfera Educativa que tuvo la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en la antigua provincia de Las Villas.

Recuerda aquella llamada de Vilma Espín tras ocurrir la invasión. Fue inmediata. La sede de la FMC tenía que ser una especie de cuartel y ponerse a las órdenes del Comandante Juan Almeida Bosque, al frente del Ejército del Centro.

«Lo cumplimos –precisa esta mujer devenida historia–. El jefe vino y conversó con Lolita Rosell Anido, la máxima dirigente femenina en la provincia, que incluía a Cienfuegos y Sancti Spíritus, con 32 municipios. El diálogo resultó breve. Almeida sabía cuál era nuestra posición.»

La radio y la televisión emitían sus partes, mientras tanto Santa Clara, como todo el país, vivía horas de tensión. Las mujeres patrullaban las calles, al tiempo que constituyeron una brigada sanitaria y preparaban todo el material dirigido a los hospitales.

«La casa de la organización femenina radicaba en la calle Juan Bruno Zayas, esquina al callejón de Los Ángeles. Permaneció abierta las 24 horas, sin perder de vista a las desafectas ante tanto peligro. Algunas resultaron detenidas, también hombres, como el caso de aquel abogado que se escondió debajo de una cama; sin embargo, todos recibieron el mayor respeto.

«Conocía muy bien a una persona que resultaba sospechosa, y poseíamos algunas informaciones. Durante la agresión no había asistido al trabajo, y aquello me llamó la atención. No teníamos tiempo que perder. Le pedí a una compañera  salir de inmediato, y al llegar a su casa estaba a punto de irse. Dije que me entregara una carterita que portaba, y en su interior trasladaba dos pistolas sin estrenar. Antes, su esposo había partido para internarse en un cañaveral.» Sigue leyendo

Cuatro hermanos en Girón

Por Narciso Fernández Ramírez (Tomado de Vanguardia)

Ovidio y Antonio Evidio son los dos hermanos que aún viven, de los cuatro hijos varones de la familia Díaz Rodríguez que combatieron en Girón. (Fotos y fotocopias: Ramón Barreras Valdés)

La victoria en las arenas de Playa Girón nunca se hubiera conseguido sin el apoyo del pueblo a su naciente Revolución.

No habían transcurrido 72 horas de la invasión, y ya la Brigada 2506 mordía el polvo de la derrota. Un momento clave en la historia de este continente, a partir del cual todos los pueblos de América Latina fueron un poco más libres.
A medio siglo del hecho, Vanguardia trae a sus páginas los recuerdos de hermanos que allí lucharon.

Cuatro varones de una familia humilde de diez hijos, quienes, sin saberlo entre sí, acudieron por distintas vías a Playa Girón para defender con las armas  las conquistas alcanzadas a partir del Primero de Enero de 1959. Sigue leyendo