Archivo de la etiqueta: hijos

Criar hijos en Cuba ¿misión imposible?

Por  Giusette León García / CubaSí

cuba_madreDefinitivamente no. Y lo digo con todo conocimiento de causa, pues soy madre de dos hijos en este país, sin embargo, también debo reconocer que a veces se pone difícil.

Se pone difícil, especialmente para madres solas o familias con múltiples hijos.

Por un lado están las mil ventajas invaluables: atención médica integral y gratuita desde el embarazo y para toda la vida: nuestros niños nacen con el seguro médico más amplio del mundo, sea cual sea la procedencia social o el poder adquisitivo de sus padres; educación gratuita, un ambiente seguro y algunos productos de primera necesidad subvencionados, por citar algunos ejemplos, pero ¿es suficiente? La respuesta también es un no rotundo. El Estado cubano lo sabe y se preocupa por resolver los temas que aún afectan las tasas de nacimientos y dan al traste con el envejecimiento, a pasos agigantados, de la población, por eso se han aprobado y difundido nuevas regulaciones destinadas a estimular la natalidad entre los cubanos y cubanas. Sigue leyendo

Mami es periodista

Le debía esta crónica a mis colegas por el Día de las Madres, mas, el segundo domingo de mayo lo dedique a otros asuntos. Ahora se la ofrezco como regalo a nuestros hijas e hijos, por el Día Internacional de la Infancia.

Cualquier semejanza con la realidad es pura realidad.

Antes de aprender a hablar supe que los libros de mamá no se tocan. Comencé a gatear y a su vez el grito de: «¡Cuidado, por ahí no!» se hizo asiduo. Incluso cuando ya caminaba a solas, no dejaban de hacer la advertencia. No lo entendía bien, pero en un desliz podía derrumbar una montaña de papeles.

Caricatura: Roland

El tiqui taca de una máquina de escribir fue la mejor canción de cuna. Creo que en mi infancia no existió siesta más placentera que aquellas donde alcancé el dulce embeleso entre los butacones de una redacción periodística y al compás de las teclas de una Robotron.

De reuniones en reuniones, trascurrieron mis ratos de distracción. Jugar, cuando los debates de las asambleas se ponían buenos, llegó a ser muy divertido. Mucho más lo fue garabatear agendas. O corretear por delante de una mesa, mientras la presidencia hablaba. Dicen que en una de esas andanzas poco faltó para tirar al suelo todos los micrófonos.

Crecí escuchando la palabra cobertura como algo normal. Aunque al mismo tiempo implicara dejar de pasear los sábados y domingos. Incluso, dormir en los brazos de papá o alguno de mis abuelos, pues los de mami andaban «cazando» noticias. Sigue leyendo